Ciudadanía digital y movimientos sociales en la era de la desinformación. Segunda Parte

Por: Óscar Alejandro Segura Flores

Colaborador del Laboratorio de Periodismo

Las tecnologías de la información y comunicación han ayudado a acrecentar la magnitud de las revueltas que demandan una inconformidad, generando movimientos de gran dimensión social y activando revoluciones virtuales de resistencia. En la primera parte de este título comentaba el caso de la caída del presidente egipcio Hosni Mubarak con la ayuda de protestas en línea, especialmente en redes sociales como Twitter. Para las personas que tienen al alcance dispositivos con acceso a internet es una práctica común manifestarse a través de estos medios. El uso de la Web y telefonía móvil para desmentir ciertos hechos que envuelven a las esferas del poder no es algo reciente, ya tiene tiempo que se hace uso de la tecnología para la búsqueda de la verdad.

Un ejemplo claro que ilustra esto fue el tema de la indignación española tras las mentiras del gobierno acerca del atentado terrorista de Al Qaeda en Madrid el 11 de marzo de 2004, cuando el Partido Popular declaró abiertamente que los atentados fueron realizados por el grupo terrorista vasco ETA. José María Aznar declaró ante los medios (4 horas después del ataque) que el grupo Eta estaba detrás de todo. Durante unos días, la policía había retomado pistas, encontrando una furgoneta perteneciente al grupo Al Qaeda. Hasta el 13 de marzo se detuvieron terroristas islámicos en Madrid. Se empezaba a rumorar que el interés del partido era distorsionar la información debido a las elecciones. Si resultaba que ETA era el culpable de los hechos, beneficiaba al partido, pero si era Al Qaeda, podría quitarle votos debido a que la gente pensaba que esto generaría que España entrara a ocupar territorio de Irak. El partido siguió manipulando la información, donde se expuso en mayor medida fue en TVE1. Sin embargo la policía seguía reuniendo pistas que aislaban la hipótesis de ETA. Esa información se empezó a filtrar a los medios y por lo tanto muchos manifestantes querían saber exactamente la verdad. El 12 y 13 las personas estaban ya conscientes de que había una manipulación de la información que respondía a intereses políticos. La cadena de radio SER del grupo PRISA, que controla el periódico el País empezaron a cuestionar al gobierno y a emitir información de la policía que señalaba a el terrorismo islámico. El periódico La Vanguardia en Barcelona, hacía algo parecido, titulaba en primera plana: “Las pruebas apuntan a Al Qaeda, pero el gobierno insiste en Eta.”

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Portadas de El País

A través del internet y fuentes extranjeras, se empezaba a cuestionar este asunto, especialmente en jóvenes. En ese sentido, este flujo de información independiente incitaba a las personas a hacer algo. El sábado no podían manifestarse, porque está prohibido por la ley, ya que era un día antes de las elecciones. Así que en el transcurso de esos dos días, miles de jóvenes utilizaron el internet para recibir información y expresar opiniones, a través de correos electrónicos. La mañana del 13, una persona había enviado mensajes de texto con su celular a 10 amigos para que esos 10 enviaran también mensajes a sus amigos para empezar una protesta frente a la sede central del Partido Popular. El tráfico de SMS había aumentado 30% a comparación con la media de cualquier otro sábado. También en internet ocurrió lo mismo, aumentó en un 40% el tráfico de correos.

Este es uno de varios ejemplos de cómo el ser humano se ha apoyado de la tecnología para generar movimientos de gran dimensión social para aplicar resistencia y hasta derrocar al poder. En esta era digital, los canales de comunicación que ofrece la Web han tomado gran importancia. Existen movimientos sociales que han tenido gran actividad y apoyo gracias a las redes en la Web, tal es el caso de grupos feministas, grupos LGBT, ecologistas, movimientos políticos como el “Movimiento Power II”: caída del presidente Estrada de Filipinas en 2001, la Votación a favor de Moo-Hyun en Corea del Sur en 2002, el movimiento de los Forajidos que derrocó al presidente Lucio Gutiérrez en Ecuador en 2005. Específicamente en México se encuentran los movimientos de “#yosoy132” y las peticiones a favor de la “Ley 3de3”.

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Imagen: Milenio

Hasta el momento he hablado de los usos “positivos” de la Web, pero algo preocupante actualmente es la inmensa ola de información falsa circulando por todo el ciberespacio denominando a este periodo que vivimos como la era de la desinformación, y es aquí donde surge un dilema: si el internet se fundó bajo la premisa de la libertad y control por todos, entonces ¿cualquier usuario tiene la total libertad de hacer uso de la información como quisiera? La red está inmersa de blogs, material audiovisual, aplicaciones, plataformas colectivas, etc., que no todos contienen información verídica y que muchas empresas e instituciones han hecho mal uso de estas herramientas para verse favorecidas. Tal es el caso de la filtración de datos personales de Cambridge Analytica que afectó a casi 87 millones de usuarios de Facebook para influir en los resultados de la campaña presidencial de Donald Trump. Ejemplos como este y de Fake News están en boga en estos momentos. Por ejemplo en México, con estos tiempos electorales, son tantas las desacreditaciones y ataques entre candidatos y fans de los partidos que fue necesario hacer un portal colaborativo como “Verificado 2018˝ para revisar noticias falsas, manipuladas e imprecisas que serán desmentidas por grupos de periodistas, universidades y organizaciones civiles. No falta con hacer un poco de investigación de campo virtual en redes sociales para darnos cuenta que hay usuarios que comparten y creen en toda la información que se encuentran en su camino y la debaten con ideas burdas y sin argumentos, para muchos de estos usuarios la finalidad es ganar la pelea y mostrar un tipo de “superioridad intelectual” ante todos los usuarios que observan las conversaciones.

Desinformación

Fuente: Steve Cutts

A mi parecer las causas de este fenómeno de las noticias falsas son complejas de explicar porque se ven comprendidas en toda una bola de nieve de otros problemas multidisciplinarios. Pero se me vienen algunas ideas: en cierta forma podría decir que se dan estas noticias por intereses políticos y económicos principalmente. Vemos que hay empresas que se dedican a traficar datos personales para distorsionar los hechos reales o generar tendencia. De igual manera hay páginas oficiales o no oficiales que emiten información que no se apega a la verdad. Las noticias falsas siempre han existido, solo que ahora cambia su esquema y se pueden reproducir más fácilmente con el uso de redes sociales. Y otro aspecto importante es la irresponsabilidad de los usuarios al generar contenido falso o impreciso recayendo entonces en un sentido de libertinaje. La conclusión es que la Web y las diferentes tecnologías y herramientas no son buenas ni malas en sí, sino que todo se remite a su uso. Tal como vimos en este texto donde expongo el contraste de acciones “positivas” y “negativas” del uso de la Web.

Referencias Bibliográficas: